Patria y vida, no. ¡PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS! (Video)

Julio Cesar La Cruz Patria Cuba

Patria y vida, no. ¡PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS!

¡PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS! Fue el grito del pugilista camagüeyano Julio César La Cruz segundos antes de descender del ring tras vencer 4 a 1 al también cubano pero nacionalizado español Enmanuel Reyes, asegurando de esta manera la 3ra medalla de bronce para el boxeo cubano en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. La expresión se generó como respuesta a la provocación de un grupo de personas que desde las gradas gritaba al campeón la mal utilizada frase de Patria y vida.

La votación a favor de La Cruz fue de un triple 29-28 y 30-27, y lo vio perder el juez kazajo Yermek Suiyenish (29-28), quien le dio su voto en los dos primeros asaltos a Reyes.

El agramontino La Cruz mostró desde bien temprano su plan técnico: bajar la guardia para provocar al rival y golpearle al contraataque, lo cual consiguió en el primer round. Pero en el segundo, Reyes logró pegar bien sus golpes y emparejó el combate, que se decidió en el tercero cuando La Cruz, luego de varios consejos recibidos en su esquina, rectificó su plan táctico, defendió mejor de torso y manos, se lanzó más al ataque y logró certificar el triunfo.

Con esta sonrisa, el diestro camagüeyano monarca mundial y olímpico extendió a ocho la cota de éxitos sucesivos de la tropa del técnico Rolando Acebal sobre el ring de la Arena Kokugikan.

La Cruz se medirá el próximo día 3 de agosto al brasileño Abner Teixeira en una pelea por conseguir la medalla de plata.

Patria y vida, no. ¡PATRIA O MUERTE, VENCEREMOS!

¡Patria o Muerte! ¡Venceremos! (Origen de la frase)

“Patria o muerte” fue expresada por primera vez el 5 de marzo de 1960 por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz durante la dolorosa despedida de duelo a las víctimas del vil sabotaje al Vapor francés La Coubre, el cual había arribado a La Habana con un importante cargamento de armas y municiones necesarias para defender a la naciente Revolución Cubana de las agresiones que desde territorio estadounidense se planificaban, incluyendo la invasión que un año después se produjera por Playa Girón perpetrada por mercenarios.

“Y no sólo sabremos resistir cualquier agresión, sino que sabremos vencer cualquier agresión, y que nuevamente no tendríamos otra disyuntiva que aquella con que iniciamos la lucha revolucionaria: la de la libertad o la muerte. Solo que ahora libertad quiere decir algo más todavía: libertad quiere decir patria. Y la disyuntiva nuestra sería ¡Patria o Muerte!”.

Al anuncio de batalla sin tregua por nuestro destino, se añadiría después la convicción de Victoria. La misma confianza en vencer que José Martí anunciaba ante la Guerra Necesaria. El 7 de junio de 1960 en el Congreso de la Federación Nacional de Trabajadores de Barberías y Peluquerías, el Comandante en Jefe completaba la frase que ha sido esencial desde entonces de la posición irreductible de la Revolución Cubana:

“¡Esta trinchera se mantendrá firme e invencible! Porque los que estamos en ella, los que tenemos el privilegio de estar en esa trinchera, no la perderemos; los que tenemos el privilegio de jugar este rol que Cuba está jugando en la historia de este continente sabremos estar a la altura de las circunstancias, con la seguridad de que venceremos, vencerá nuestro pueblo. ¡Cueste lo que cueste, vencerá nuestro pueblo! Porque sus hijos están decididos a defenderlo, porque sus hijos tienen el valor, el patriotismo y la unión que en una hora como esta se necesita, porque sus hijos han dicho: ¡Patria o Muerte! Y han dicho ¡Patria o Muerte!, porque esa es la consigna de cada cubano. Para cada uno de nosotros, individualmente, la consigna es: ¡Patria o Muerte!, pero para el pueblo, que a la larga saldrá victorioso, la consigna es: ¡Venceremos!

Sesenta años después, ese grito profundo de una nación por su derecho a la vida, frente a la amenaza imperial de aniquilarlo, sigue siendo la certeza que guía nuestros pasos.

¡Patria o Muerte! ¡Venceremos!

Sabotaje al Vapor francés La Coubre.

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