Pentágono: $1 Billón para combatir COVID-19 fue desviado a drones y uniformes.

Pentagono

Pentágono desvía $1 Billón de dólares que estaban destinados a combatir el COVID-19 para pagarle a contratistas militares por drones y uniformes.

El pasado mes de Marzo el Congreso de los Estados Unidos aprobó la entrega de $1 billón de dólares al Pentágono para destinarlo a la producción de suministros y equipos médicos. Estos serían utilizados en la lucha contra el COVID-19. Sin embargo, The Washington Post reporta que esa suma, en casi su totalidad, ha sido desviada de su propósito y empleada en pagos a contratistas militares por la fabricación de piezas para motores de aviones de propulsión, armaduras y uniformes, entre otros.

El llamado Cares Act que el Congreso aprobara a inicios de este año proveía al Pentágono con dineros para “prevenir, prepararse para, y responder al coronavirus.” Pero, pocas semanas después, el Departamento de Defensa comenzó a usarlos en cuestiones que en nada tenían que ver con el propósito para el cual había sido destinado.

Pentágono: $1 Billón para combatir COVID-19 fue desviado a drones y uniformes. - 26 noviembre 2021

Rolls-Royce y ArcelorMittal recibieron $183 millones para mantener la industria de fabricación de barcos. Decenas de millones de dólares se destinaron a satélites, drones y tecnologías de vigilancia espacial. Una compañía de Kansas dedicada a la fabricación de piezas de repuesto para aviones y afectada por los problemas que sufriera Boeing con su modelo 737 Max, además de la reducción significativa de la cantidad de vuelos que se efectúan en este momento en el mundo, recibió $80 millones. Mientras, $2 millones se destinaron a una pequeña compañía en Connecticut llamada American Woolen Co. para la confección de uniformes al Ejército.

Algunos de los contratistas militares que se han embolcillado estos fondos del Pentágono, ya habían recibido “ayuda” financiera a través de otro paquete conocido como el Paycheck Protection Program (Programa de Protección de Salarios). La administración Trump ni siquiera le está exigiendo a estos “empresarios” abstenerse de despedir a sus empleados como condición para poder calificar.

GE Aviation, subsidiaria de General Electric, recibió $75 millones en Junio. Otra subsidiaria de Rolls-Royce se hizo con $22 millones para modernizar una planta en Mississippi.

Weber Metals, subsidiaria de la firma alemana Otto Fuchs y con sede en California, había recibido en Abril una ayuda de entre $5 y $10 millones de dólares con el pretexto de mantener empleados a unas 412 personas. Luego, el Departamento de Defensa le otorgó $25 millones más en Junio.

Similar es el caso de ModalAI, una pequeña compañía también en California que se dedica a la fabricación de controles de vuelo para drones y plataformas computarizadas. En Abril recibió entre $150 y $350 mil en ayuda del gobierno. Posteriormente el Pentágono le dio $3 millones.

El Departamento de Defensa afirma que ha conseguido un balance entre la producción de suministros médicos y el apoyo a la industria militar. Consideran que la salud de sus empleados (más de 156 mil en 2016) es un asunto crítico para la seguridad nacional. “Siempre debemos recordar que la seguridad económica y la seguridad nacional están muy relacionadas entre sí y nuestra base industrial es el nexo de ambas.”

El Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes ha dejado claro que el Departamento de Defensa ha utilizado los fondos de forma indebida, ya que su propósito era la fabricación de equipos médicos de protección personal.

El hecho ocurre a pesar de que altos cargos del gobierno consideran que los fondos provistos para ayudar a asistir en tiempos de pandemia, es aún insuficiente. La semana pasada, Robert Redfield, director del Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), declaró ante el Senado que los estados necesitan desesperadamente $6 billones de dólares para cubrir la distribución de vacunas a principios del próximo año. Muchos hospitales todavía se enfrentan a la escasez de máscaras N95.

La Ley de Producción de Defensa (Defense Production Act) le permite al presidente obligar a las compañías de Estados Unidos a fabricar productos de interés nacional. La cantidad de $1 Billón de dólares en cuestión, había sido asignada a este plan.

En el 2019 el gasto militar de EE.UU fue de $686 Billones, cifra comparada a los tiempos de la Guerra Fría o a momentos posteriores a los hechos del 11 de Septiembre.

Por pedido del presidente Donald Trump, el Congreso aún debate si autoriza otro paquete de estímulo. Ya el Pentágono y contratistas militares han expresado que necesitan otros $11 Billones de dólares

Mientras tanto, casi 7 millones de norteamericanos han sido contagiados por el COVID-19. De ellos, 200 mil han perdido la vida.