Acoso a personal de la salud, contagiados y/o sospechosos en EU, España y Argentina.

Acoso a personal de la salud, contagiados y/o sospechosos en EU, España y Argentina. - 9 mayo 2021

Estados Unidos: doctora pierde custodia de su hija.

En Miami, Florida, la doctora Theresa Greene ha perdido la custodia de su hija por tratar a pacientes con coronavirus. Su abogado denuncia que este veredicto sienta un precedente muy peligroso para los trabajadores de la salud.

Greene considera cruel e injusto el tener que dejar de ver a su hija hasta que acabe la pandemia. El Juez decidió retirarle la custodia argumentando que la niña estaría expuesta al riesgo de contagiarse con la madre, si esta llegara a infectarse.

“No es justo. Es cruel que me pidan que elija entre mi hija y el juramento que hice como profesional”, ha expresado la doctora, tras la decisión del juzgado, en una entrevista con 7NewsMiami.

Todo surgió a petición del exmarido de la doctora, Eric Greene, quien solicitó al juzgado la custodia de la menor porque su madre la estaba exponiendo innecesariamente por su trabajo con pacientes contagiados de coronavirus.

“Sé que no estoy sola. Socorristas, enfermeras, tantas personas en esta posición que, por estar divorciados, sus hijos sufren y les dicen que no pueden verlos. No es justo”, concluye Greene. Lea más…

España: acoso a profesionales de la sanidad.

El papel que están jugando los sanitarios y todos los profesionales que los acompañan en esta pandemia tendrá que ser recordado y valorado doblemente en el futuro por todo el trabajo que están pasando. Cuando empezó esta crisis parecía que el virus nos unía, que íbamos a ser mejores personas, que la solidaridad estaba floreciendo. Pero no. Los seres humanos siguen siendo egoístas.

Estamos viendo cómo en España se está acosando a trabajadores de la sanidad. Se los echa de sus viviendas y los amenazan con mensajes en sus domicilios. El 15 de abril en Barcelona una ginecóloga bajó al estacionamiento y se encontró su coche pintado con un grafiti que leía “Rata contagiosa”. El acoso a médicos o cajeros, entre otros, se está volviendo habitual en estos tiempos.

Todo esto es de locos. Es hipocresía. “Cúrame y Aléjate después”, egoísmo puro y duro. Es bastante más probable que se contagien ellos a que esas personas nos contagien a nosotros. Los profesionales de la salud sí se protegen y además sanan a otros.

Los trabajadores que se encuentran en la primera línea de defensa están siendo maltratados. Hoy son imprescindibles pues nos protegen a todos al exponerse al riesgo de contagio para que podamos estar en “paz”, proveen para que no nos falten alimentos en nuestra nevera, sanan al que lo necesita, limpian nuestras calles, sirven al pueblo.

Por favor: Reflexionemos y sepamos qué significa la Patria en realidad. Ellos sí son Patria digna. No a la discriminación del personal de la salud.

Argentina: sólo basta la sospecha de contagio para ser acosado.

Aplaudimos a los médicos a las 9 de la noche, los hacemos héroes y de hecho lo son. Nuestra única  esperanza de poder mañana recuperar  lo que hoy tanto añoramos.

Sin embargo, la discriminación ha encontrado nuevas formas de expresión. Haber contraído la covid-19, ser sospechoso de haber sido contagiado, ser extranjero o trabajar en el sistema de salud son hoy nuevas razones que utilizan algunos dizque seres humanos indignados para maltratar, perseguir y amenazar.

Desde que se decretó el aislamiento social obligatorio, más de la mitad de las consultas recibidas por el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI), de Argentina, han sido denuncias por alguna situación discriminatoria en relación al coronavirus:

Aunque sorprenda, aunque indigne, el relato no es una rareza. Mientras hay mucha gente que aplaude a quienes trabajan en el sistema de salud, están aquellos que los consideran una amenaza. Todo al mismo tiempo.

En Mar del Plata, Marcela Gabioud sufrió una gastroenteritis viral, pero en el marco de esta pandemia que alimenta fantasmas, sufrió agresiones y amenazas por parte de un vecino. “Desde el 18 de marzo estamos en aislamiento con mi hijo porque volvió de viaje desde el exterior. Lo llevamos con absoluta responsabilidad porque entendemos que lo que pasa es grave. No salimos ni al pasillo (vivimos en un ph)”, relató.

A los diez días amaneció con fiebre y diarrea. Después de hacer las consultas pertinentes, por estar con una persona que había llegado del extranjero, el SAME fue a buscarla en ambulancia. La situación fue muy difícil, “sobre todo porque tengo un vecino que es una mala persona, y ya había estado quejándose a los gritos en la puerta del pasillo sobre cómo no avisamos que mi hijo había venido de viaje, cuando no compartimos ni pasillo ni nada y es el mismo que hace año y medio me amenazó con quemar mi casa y mi auto”.

Finalmente le diagnosticaron gastroenteritis. A las pocas horas de volver a la casa el mismo vecino “apareció otra vez a los gritos pidiendo explicaciones de por qué estaba en mi casa y certificado médico de mi estado de salud. ¡Qué caradurez!”, contó. Por estos días analiza hacer la denuncia en el área de derechos humanos de su ciudad.

De acuerdo a las consultas recibidas desde el 20 de marzo de 2020 a los whatsapp de guardia de la Dirección de Asistencia a la Víctima del Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) – 11.6492.1079 y 11.6185.3968 -, el 46,46% de los llamados fueron para buscar información sobre diversos temas relacionados con la pandemia y las medidas económicas y sociales adoptadas por el gobierno (alquileres, Ingreso Familiar de Emergencia, permisos para circular, situaciones de violencia, etc). Mientras que el 53,54% fue para denunciar alguna situación discriminatoria.

“Estas situaciones discriminatorias estuvieron en primer lugar relacionadas con la nacionalidad y demostrarían casos de xenofobia (11%). Hubo denuncias de supermercados mayoristas cuyos dueños no dejaban ingresar a clientes por su origen chino, denuncias entre vecinos tanto de personas chinas como brasileñas, italianas y españolas, o inmigrantes más frecuentemente discriminados, como los provenientes de Paraguay, Bolivia y Venezuela”, dice un informe del organismo.

En segundo lugar las situaciones denunciadas tienen que ver con la discapacidad (7%), el aumento de los malos tratos y discriminación en el marco del aislamiento obligatorio: casos de personas con discapacidad a quienes no les permiten ingresar en supermercados, o deficiente atención en obras sociales.

También recibieron varias denuncias sobre el aspecto físico e insultos discriminatorios (5%) más que nada en redes sociales. En los últimos días hubo denuncias de discriminación por ser positivo en coronavirus, o por ser  familiar de algún positivo: “En algunos casos, vecinos que maltratan y acusan a personas de estar infectados, y en otros casos personas a quienes les dio positivo el test pero que obtuvieron el alta hospitalaria. Se denunciaron insultos a estas personas y sus allegados por parte de sus vecinos”.

Según el caso, desde el organismo se busca concientizar a las personas denunciantes explicando que eventualmente todos podemos contraer el coronavirus. “Sumar discriminación a una situación de salud ya crítica de por sí resulta una actitud repudiable”, dicen desde el organismo. “Lo que hicimos fue comunicarnos con quienes llevaban adelante esas conductas de discriminación para que puedan cesar.

En el caso de los maltratos domiciliarios es más difícil porque ya está hecho. La denuncia hay que seguirla y emitir un dictamen”, explicó Victoria Donda, presidenta del INADI. En el caso del consorcio del barrio de Belgrano, por ejemplo, todavía no tuvieron respuesta.

“Las crisis económicas, sociales, agudizan lo peor de cada sociedad. Estas conductas de discriminación lo que hacen es aislarnos más y a la covid-19 no le ganamos aislados. Nos quedamos en casa por solidaridad, no por individualismo. Argentina tiene hoy la oportunidad de ser una sociedad más justa, solidaria. Está en nosotros sacar lo mejor”, apuntó Donda, más cercana en la discusión filosófica del momento, a la visión de Slavoj Zizek, de que podemos construir una sociedad más justa, igualitaria, con otros tipos de lazos más fraternales a partir del coronavirus, que a la de Byung-Chul Han (“El virus no vencerá al capitalismo”).